Bankinter

Préstamo para la reforma de tu hogar


¿Cuándo pedir un préstamo para la reforma de tu casa?

Enfrentarse a una reforma del hogar es una de las decisiones más complicadas que hay que tomar por todo lo que conlleva: coste económico alto, alteración de la rutina, limpieza, etc. Pero en muchos casos algo inevitable, y por ello hemos de saber cómo gestionar esta actividad.

El punto de partida es saber si estás pensando en comprar una vivienda. Aquí se presentan dos opciones:

  • Vivienda nueva o seminueva, lista para entrar a vivir y en la que las reformas son de carácter menor. Es una opción en la que el coste de la vivienda generalmente es mayor, debido a que la inversión posterior a la compra no es tan elevada.
  • Vivienda para reformar. Esta opción suele ser más económica de cara a la compra de la misma, pero requiere de una inversión posterior mayor. La envergadura de la reforma depende de la antigüedad de la finca, y aquí es donde habrá que planificar bien un presupuesto y lo más importante, ceñirse rigurosamente a él.

Si se opta por la opción dos, donde la reforma adquiere una mayor dimensión y la cuantía económica que hay que destinar es mucho mayor, hay que revisar bien estos consejos que ofrece bankintercard:

Primero habrá que tomar conciencia de lo que supone la compra de un piso y el dinero necesario que se debe destinar. Las hipotecas hoy en día suelen cubrir el 70-80% del importe del piso, por lo que ese 30% restante, más todos los gastos de compraventa que esta transacción lleva asociados, corren a cargo del comprador. Por tanto, hay que poder contar con un importante ahorro inicial únicamente para la compra, sin tener en cuenta una futura reforma.

La antigüedad de la vivienda suele ser un factor clave a la hora de tomar la decisión de compra: cuanto más antigua sea, mayor será el número de elementos que habrá que revisar y cambiar: sistema eléctrico, calefacción, sistema de tuberías, etc. Se habrá de tener en cuenta este dato a la hora de la compra.

Si finalmente se opta adquirir la vivienda, hay que establecer un plan inicial de reforma. Primero, y con la valoración de alguien experto, habrá que ver la estancia o estancias que se quieren reformar y de la magnitud de esta.

Una vez que el reformista ha evaluado la vivienda, es labor del comprador establecer un presupuesto al que el contratista deba adherirse y respetar. Con este presupuesto el contratista dará una serie de medidas y soluciones, así como una calidad y diseño de materiales determinados para no salirse de los márgenes presupuestarios marcados. Es importante aquí, y desde el inicio, establecer las reglas del juego y aceptar todo lo propuesto. Cambios posteriores harán que el presupuesto no se cumple, con todos los problemas de solvencia económica que eso acarrea.


¿Pedir el préstamo? Todo lo que debes saber

Pedir un préstamo es algo que a priori genera rechazo, es una de las últimas opciones que se suelen barajar. Pero optar por este modelo de financiación puede ser un acierto si sabes cómo gestionarlo. Para empezar, has de ser consciente de tu situación y del gasto real que puedes asumir. Financiar por encima de las posibilidades económicas reales, suele ser un error y a largo plazo acaba ejerciendo una presión económica innecesaria. Por ello partamos de la base de que el importe solicitado es el adecuado, y veamos de forma objetiva las ventajas y desventajas asociadas:


Ventajas:

Te permite obtener liquidez inmediata y no dejar una cuenta bancaria en números rojos. La compra y la reforma suponen un gasto inmediato muy elevado por lo que la financiación puede ser una opción para mantener un margen de ahorros para futuros imprevistos.

Te permite elegir cómo y cuándo devolver los plazos. Eres tú el que decide el número de cuotas a pagar y el importe de estas, por lo que puedes gestionar tu economía mensual sabiendo de antemano, que este gasto se va a dar de forma periódica durante un tiempo.

Con la financiación, puedes obtener una cuantía mayor que el ahorro con que el que cuentas, y así planificar una reforma más acorde a tus gustos, a lo que en realidad tienes en mente.

La reforma no incluye elementos de decoración ni ningún tipo de mobiliario o electrodomésticos por lo que este es un gasto extra con el que debes contar: lavadora, cama, sofá o frigorífico son algunos de los elementos que tendrás que adquirir y deberás tener liquidez suficiente para ello.

A medida que ahorres dinero podrás ir liquidando la deuda y ésta será más corta.


Desventajas

Los intereses harán que a la larga la reforma sea ligeramente más costosa.

La solvencia económica durante los meses que haya cuotas será menor, por lo que habrá que hacer algunos ajustes.

Con todo ello desde bankintercard, expertos en financiación al consumo, ponemos a tu disposición un tarificador para que puedas valorar la opción de pedir un préstamo para la reforma de tus sueños. Juega y descubre la cuota que más se adapta a tus necesidades y se tienes dudas, contacta con nosotros, que te ayudaremos en todo lo que esté en nuestras manos.