Leones descansando ajenos a cualquier mirada indiscreta, elefantes cruzando la sabana al atardecer… Reconozcámoslo, la sola idea de hacer un safari en Tanzania evoca imágenes dignas de postal. Y es que el país es mucho más que uno de los grandes destinos de fauna salvaje del planeta. Es un territorio que invita a viajar sin prisas, a observar y, para muchos de los intrépidos viajeros que se adentran en lo más singular del territorio, a dejarse sorprender. Eso sí, más allá de la emoción inicial hay que poner los pies en el suelo y, puestos a planificar, es inevitable preguntarse ¿cuánto cuesta realmente hacer un safari allí?
Lo cierto es que no existe una única respuesta porque un safari en Tanzania es una experiencia que puede adaptarse a perfiles muy distintos de viajeros, desde quienes buscan una experiencia exclusiva hasta quienes prefieren disfrutar del viaje de su vida en familia, con amigos… El presupuesto, por tanto, depende de muchas decisiones previas desde el tipo de safari, hasta los parques que se visitarán pasando por la duración del viaje o la época del año, entre otros.
¿Qué tipo de safari quieres hacer?
El primer paso para calcular cuánto cuesta un safari en Tanzania es decidir cómo quieres vivirlo. No todos los safaris son iguales y, en consecuencia, la experiencia cambia mucho según el formato elegido. Entre las opciones más populares están muchos guías y agencias ofrecen:
- Safari 4x4. Seguro que lo has visto en muchas películas o, incluso, sabes de alguien que lo ha disfrutado no en vano, el safari 4x4 -ya sea en Tanzania o en otros muchos escenarios- es el más habitual. En estos casos la experiencia se realiza en vehículos preparados para recorrer pistas de tierra, con un guía local que conoce bien los parques y el comportamiento de los animales. Suelen ser rutas organizadas que combinan varios parques nacionales y alojamientos dentro o cerca de las reservas. ¿Buscas un viaje cómodo, seguro y muy completo? Entonces no lo dudes porque esta modalidad clásica es perfecta para ti y para todo aquel que visita África por primera vez. Eso sí, que sea la fórmula más clásica no significa necesariamente que sea la más económica y es que aspectos como la categoría del alojamiento, por ejemplo, pueden hacer variar notablemente el precio.

- A pie. Menos conocida pero muy interesante resulta la opción de hacer tu safari por Tanzania a pie, una experiencia eso sí, reservada para zonas concretas y siempre acompañado por guías armados. No se trata de ver grandes manadas, sino de aprender a conocer el terreno, identificar huellas y entender el ecosistema desde otra perspectiva. En estos casos los safaris suelen ser más cortos y, aunque no son los más baratos, aportan una experiencia diferente.
- Safari a Tanzania en globo. Para quienes buscan algo especial, el safari en globo sobre el Serengueti es una de esas experiencias que fácilmente pueden convertirse en el viaje de una vida. No suele extenderse más de una hora, generalmente al amanecer, y a diferencia de los anteriores permite observar la fauna desde el aire. En realidad, esta opción suele contemplarse más como un ‘extra’ en tu safari a Tanzania que como la experiencia propiamente dicha y, en todo caso, debes saber que aumenta considerablemente el presupuesto.
¿Qué lugares visitar?
Tanzania cuenta con algunos de los parques nacionales más famosos de África, pero también con rincones menos conocidos que bien merecen una visita. El Serengeti es, con diferencia, uno de los escenarios más visitados. Sus vastas llanuras, migraciones masivas de ñus y cebras y una densidad de fauna difícil de igualar han hecho de este parque nacional africano uno de los más icónicos y, por extensión, uno de los más caros por la demanda constante. Pero hay más.
El cráter del Ngorongoro es otro imprescindible en un safari en Tanzania. Se trata de una enorme caldera volcánica donde viven miles de animales durante todo el año. La concentración de fauna es tal que las posibilidades de avistamiento son altísimas en pocas horas y, como puedes imaginar, eso también repercute en el precio que, como en el caso del Serengueti, es de los más altos.
Si buscas algo más ‘íntimo’ pero igualmente sorprendente, el Parque Nacional de Tarangire es perfecto para ti. Es menos conocido pero impactante por sus grandes manadas de elefantes y sus baobabs gigantes. Suele incluirse como alternativa más económica o como complemento a los parques más famosos. Por su parte, el lago Manyara ofrece paisajes muy distintos, con selva, lago y los curiosos leones que ¡ojo! trepan árboles.
Para quienes buscan algo diferente, parques del sur como Ruaha o Selous (actualmente Nyerere) ofrecen safaris más tranquilos, con menos turistas y precios algo más ajustados en algunos casos. No son tan populares, pero permiten una experiencia más salvaje.
Presupuesto final para tu safari en Tanzania
Sí, sobran los motivos para hacer un safari a Tanzania así que llegados a este punto solo queda dirimir cuánto puede costar. Para hacerte una idea, lo normal es que el precio de un safari en Tanzania varíe entre los 1.800-2.000 euros por persona de media. No obstante, para experiencias más largas (un viaje medio suele durar unos 10 días) o en alojamientos premium, los precios pueden superar fácilmente los 6.000 o 7.000 euros. En ese precio suelen incluirse transporte, guía, entradas a los parques, alojamiento y pensión completa durante el safari. A esto, eso sí, hay que sumar vuelos internacionales, que varían mucho según la temporada, y pequeños extras como propinas, bebidas o actividades especiales.
Para muchas personas, asumir todo el gasto de golpe no siempre es sencillo. Por eso, solicitar un préstamo para tu safari, que permite repartir el coste del viaje y hacerlo más accesible sin renunciar a la experiencia, es una opción de lo más interesante y es que Tanzania no es un destino barato, pero sí uno de esos viajes que dejan huella.