Cuando adquirimos cualquier producto financiero es importante acceder a la información precontractual para poder tomar una decisión informada. Esta es la finalidad del KID (key information document), un documento estandarizado y obligatorio que resume en tres páginas los riesgos, costes, escenarios y condiciones de los productos de inversión minoristas vinculados y los productos de inversión basados en seguros, como los planes de pensiones.
¿Estas pensando en invertir tus ahorros? Entonces, este artículo te interesa. A continuación, te explicamos qué es el KID, cuándo entró en vigor en España y por qué la información que contiene es tan relevante.¿Qué es el KID (key information document)?
En el año 2018, entró en vigor el sobre los documentos de datos fundamentales relativos a los productos de inversión minorista vinculados y basados en seguros (los denominados PRIIPs), con el objetivo de ofrecer a los inversores particulares un estándar de información breve que les permita comprender y comparar fácilmente las diferentes alternativas de inversión.
Así, el KID (key information document o documento de información clave) es el informe precontractual tipo que debe entregarse al inversor antes de adquirir un producto de inversión vinculado o basado en seguros. Se trata de un resumen breve, claro y comprensible que explica los aspectos fundamentales del fondo o seguro, como la naturaleza, los riesgos, los costes y los rendimientos o posibles pérdidas.
¿Cuándo es obligatorio el KID?
Según la normativa, se aplica a todos los productos financieros que se ofrecen a inversores minoristas y cuyo valor depende de activos subyacentes (como acciones o materias primas):
- Fondos de inversión empaquetados
- Seguros de vida ligados a inversión
- Productos estructurados
- Certificados y derivados ofrecidos a clientes particulares.
¿Qué información debe incluir el KID?
Este documento precontractual debe seguir un modelo estandarizado que permita al usuario comprender la información y comparar productos con facilidad. Su extensión no puede superar las tres páginas tamaño A4 y debe emplear un lenguaje claro y conciso, libre de tecnicismos.
- Datos identificativos del producto: En este apartado se explica la naturaleza y objetivos del producto, su funcionamiento y a qué tipo de inversores va dirigido.
- El nivel de riesgo: El indicador de riesgo se muestra a través de una escala numérica que va de menor a mayor (del 1 al 7) para facilitar la comprensión.
- Los diferentes escenarios de rentabilidad: Los escenarios de rentabilidad se señalan como favorable, moderado, desfavorable y de tensión.
- Los costes: Además de los costes directos e indirectos, se muestra el impacto que tienen sobre la rentabilidad.
- Los plazos: El informe muestra también cuál es el periodo durante el que se recomienda mantener la inversión y cuáles son las condiciones de liquidez o rescate.
- Casos en que se puede reclamar: Asimismo, se facilitan los datos de contacto para tramitar quejas o reclamaciones.
- Otros datos de interés: Por último, se ofrece información adicional que pueda ser de interés para el cliente particular.
Antes de invertir nuestros ahorros en un plan de pensiones, un fondo de inversión vinculado o cualquier otro producto financiero, es fundamental conocer todos los detalles de la operación, especialmente los riesgos y costes que podrían afectar a nuestra salud financiera.
El KID actúa como una guía práctica y accesible que resume las características esenciales del producto, permitiéndonos entender su funcionamiento, comparar alternativas y tomar decisiones informadas de acuerdo con nuestro perfil y objetivos financieros. Léelo atentamente y consulta cualquier duda con la entidad antes de suscribir el contrato.