¿Qué es?
El apalancamiento financiero consiste en endeudarse para invertir, de manera que el particular o la empresa pueda acceder a oportunidades de inversión significativas aunque no disponga de todo el capital necesario. En otras palabras, esta estrategia permite invertir sin contar con la totalidad de los fondos propios para obtener una rentabilidad futura.
El efecto que produce el endeudamiento en la rentabilidad de la operación puede ser de tres tipos:
- Positivo: Si el rendimiento de la inversión es superior al coste de la deuda.
- Negativo: Si se experimentan pérdidas en el capital invertido.
- Neutro: Cuando la rentabilidad obtenida es igual al capital invertido.
¿Cuáles son los riesgos?
Es importante tener en cuenta que, aunque el apalancamiento financiero ofrece ventajas muy interesantes, se trata de una operación financiera que conlleva riesgos.
El hecho de que el apalancamiento financiero nos permita invertir más dinero del que tenemos hace que los beneficios (o pérdidas) derivados de la operación sean mayores que si solo hubiésemos utilizado nuestro capital. Entre otros factores, el inversor debe tener en cuenta los intereses que va a pagar por el dinero prestado, ya que podrían afectar de manera negativa a las ganancias.
Por otro lado, la viabilidad del apalancamiento financiero depende en gran medida de las condiciones del mercado crediticio, que está sujeto a una enorme volatilidad.
Cómo se calcula el apalancamiento financiero: fórmula
Calcular el apalancamiento financiero muestra cuánto dinero prestado (deuda) estás utilizando en relación con tu propio capital (recursos propios) para realizar una inversión. De esta manera, podemos valorar tanto el riesgo de la operación como su capacidad de multiplicar nuestro capital.
Activo total (tu dinero + deuda)
Apalancamiento financiero = 1: --------------------------------
Patrimonio neto (capital propio aportado)
Para calcular el grado de apalancamiento financiero, se suelen utilizar fracciones, que expresan una proporción o relación. De modo que si hablamos de un apalancamiento de 1:2, nos referimos a que por cada euro invertido de nuestro capital, estamos invirtiendo en realidad dos euros (uno propio y otro prestado); y si hablamos de un apalancamiento de 1:3, es que estamos utilizando más dinero prestado que propio.
Ejemplo de apalancamiento financiero
Imagina que tienes algo de dinero ahorrado y quieres comprar una segunda vivienda con idea de alquilarla para obtener una rentabilidad. El precio del inmueble es de 120.000 euros.
Para la entrada y los gastos iniciales, aportas 20.000 euros de tu propio dinero, y el resto (100.000 euros) lo financias con una hipoteca o préstamo bancario.
Inversión total (activo): 120.000 €
Capital propio: 20.000 €
Deuda (capital ajeno): 100.000 € (más intereses)
Según la fórmula:
120 000 ÷ 20 000 = 6
Es decir, según la fórmula del apalancamiento, en esta operación por cada euro que aportas de tu propio dinero, estás invirtiendo 6 euros en total (uno tuyo y cinco prestados). En otras palabras, la inversión total multiplica por seis tu capital propio, gracias al apalancamiento financiero.
En este caso, puedes llegar a multiplicar las ganancias si el valor del inmueble sube, pero también aumenta el riesgo si el precio baja o si los tipos de interés aumentan.
Por tanto, cuando calculamos el apalancamiento financiero, es importante tener en cuenta tanto el potencial de crecimiento del activo adquirido como los costes asociados al endeudamiento. A largo plazo, el objetivo es que el uso estratégico del apalancamiento financiero permita, por un lado, invertir en proyectos de mayor escala y, por otro, aumente nuestro capital, siempre teniendo en cuenta el riesgo que conllevan estas operaciones y planificando nuestro presupuesto cuidadosamente para mitigar cualquier contratiempo financiero.