Si quieres ahorrar en tu factura de la luz este verano (y durante todo el año), lo primero que necesitas es entender cómo consumes y qué tipo de tarifa encaja contigo. Pero, tranquilo, no necesitas ser un experto en energía: basta con responder a dos preguntas clave.
¿Cuándo estás en casa o cuándo consumes más electricidad?
Esto te ayudará a saber qué tipo de tarifa horaria necesitas:
Si estás en casa a cualquier hora (y no puedes adaptar horarios)
Lo mejor para ti es una tarifa estable. Pagarás el mismo precio por kWh sin importar la hora del día. Ideal si teletrabajas, tienes niños pequeños o necesitas usar los electrodomésticos cuando lo necesites, sin pensar en franjas.
Si puedes concentrar tu consumo por la noche o fines de semana
Entonces te conviene una tarifa con discriminación horaria (DH3). Divide el día en tres tramos: - Valle (más barato): de 00:00 a 08:00 y fines de semana.
- Llano: de 08:00 a 10:00 y 14:00 a 18:00.
- Punta (más caro): de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00.
Si puedes poner la lavadora, el lavavajillas o puedes planchar en horas valle, podrías ahorrar mucho.
Si prefieres saber lo que vas a pagar cada mes sin sorpresa
Tu opción es una tarifa plana o cuota fija. Pagas lo mismo todos los meses, consumas más o menos. Se trata de una tarifa personalizada en base a tu consumo. Ojo: al final del año se regulariza según tu consumo real, y podrías pagar extra si te pasas mucho del límite estimado.
“Algunas compañías energéticas cuentan con tarifas en las que ofrecen un precio promocionado. Desde dos horas al día con el kWh gratis, hasta la opción de tener las ocho horas de mayor consumo a mitad de precio o tarifas de verano o invierno. Son una muy buena opción si tus hábitos de consumo no casan con las tarifas estables o con las discriminaciones horarias”, destaca Sergio Soto, experto en energía de Roams, plataforma que ayuda a elegir la tarifa de luz y gas que más se ajuste a las necesidades del consumidor.
¿Prefieres tranquilidad o precios ajustados?
Esta pregunta te lleva a elegir entre el mercado libre o el mercado regulado.
- En el mercado regulado, está la tarifa PVPC (Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor). Esta tarifa está fijada por el Gobierno, varía cada hora según el precio del mercado mayorista. Puedes consultar diariamente aquí el precio de cada hora del día y adaptar tu consumo a las horas más baratas, normalmente la madrugada.
- El mercado libre, por su parte, ofrece precios y condiciones pactadas directamente con la comercializadora. Aquí contratas directamente la tarifa que más se ajuste a tus necesidades con una comercializadora -entre las que se encuentran Endesa, Iberdrola, Repsol, TotalEnergies o Naturgy, entre otras-. Dependiendo de la compañía, puedes llegar a tener descuentos y/o servicios adicionales.