Cuida tus claves personales
Crea contraseñas complejas y diferentes para cada cuenta digital. No las compartas y modifícalas periódicamente. Tu entidad bancaria nunca te solicitará claves por correo electrónico o SMS.
Protege tu información
Utiliza extensiones para el navegador que te permitan bloquear los anuncios y los rastreadores que utilizan algunas páginas de Internet o aplicaciones VPN para extraer información. Instala un antivirus para proteger tu sistema operativo, revisa la configuración de privacidad de los servicios que utilizas y bloquea tu dispositivo mediante una contraseña.
Limita los datos personales que compartes
No reveles información personal como tu dirección, número de teléfono, hábitos o detalles financieros con servicios o aplicaciones cuya autoridad no se haya contrastado o si no es absolutamente necesario. Accede a la banca electrónica solo a través de la aplicación oficial del banco.
Utiliza la doble autenticación en comercios online
Un consejo de ciberseguridad simple pero muy importante. Usa siempre métodos de pago que incorporen la autenticación en dos pasos. De este modo, agregarás una capa más de seguridad a tus compras en Internet.
Vigila SMS o correos sospechosos
Comprueba la dirección electrónica de cualquier mensaje cuyo remitente sea desconocido o resulte sospechoso. Si contiene enlaces, verifícalos con el cursor, sin pinchar antes de acceder, y evita abrir archivos adjuntos. No compres ni operes en sitios web que no sean seguros, comprueba que tengan el candado al lado de la barra de exploración.
Consulta los movimientos de tu cuenta corriente
Revisa periódicamente los movimientos de tu cuenta para tener controlados los gastos y asegurarte de que todos los cargos son autorizados. Ten en cuenta que en caso de fraude la posibilidad de incurrir en descubierto aumenta el impacto sobre la salud financiera.
Manten un saldo limitado en la tarjeta habitual
Asocia tu tarjeta a una cuenta que tenga un saldo ajustado a tus necesidades cotidianas y traslada el resto de los ahorros a otros productos.
Cierra siempre sesión
Cuando termines de hacer uso de un servicio, por ejemplo, la banca online, recuerda cerrar la sesión, sobre todo en dispositivos compartidos o públicos. Evita realizar operaciones financieras o compartir información personal cuando estés utilizando una wifi pública.
Comprueba qué información hay en Internet sobre ti
Teclea tu nombre, apellidos o cualquier otro dato en Google, Bing, Yahoo! u otro buscador para comprobar qué aparece sobre ti en la Red. También puedes configurar alertas de Google u otras herramientas de monitoreo para recibir notificaciones si mencionan tu nombre u otra cuestión relacionada contigo.
Usa el sentido común
Y lo más importante de todo, usa el sentido común. Las estafas financieras en Internet suelen producirse cuando recibes una llamada, un SMS o un correo electrónico en el que te solicitan información personal de manera urgente. Nunca atiendas una petición de este tipo en el momento. Dirígete a tu entidad bancaria, o a la compañía de la que supuestamente estás recibiendo una comunicación sospechosa, y asegúrate de con quien estás hablando. Si compruebas que se trata de un fraude, ponlo en conocimiento de las autoridades locales inmediatamente.
Llevar a cabo operaciones financieras a través de Internet es cómodo, fácil y seguro. Sin embargo, la falta de información y los descuidos nos hacen vulnerables frente a los ciberdelincuentes. Cuando realices transacciones online, mantente siempre alerta y crea contraseñas difíciles de adivinar. Además, evita navegar por páginas web no verificadas e ignora los SMS y correos electrónicos de remitentes desconocidos o poco fiables.