Las finanzas sostenibles permiten a los consumidores alinear sus decisiones económicas con valores como la protección del medioambiente, la inclusión social o la transparencia empresarial.
Pero ¿qué son exactamente las finanzas sostenibles? ¿Qué productos existen en el mercado? ¿Y cómo pueden impactar en tu economía personal? Lo analizamos¿Qué son las finanzas sostenibles?
Las finanzas sostenibles son aquellas que tienen en cuenta no solo el beneficio económico, sino también el impacto social y medioambiental de las decisiones financieras. Esto se traduce en dos grandes áreas:
- Inversión sostenible: elegir productos financieros que apoyen empresas con buenas prácticas ambientales, sociales y de gobernanza (los famosos criterios ESG).
- Consumo responsable: gastar el dinero en productos o servicios que reduzcan el impacto negativo en el entorno, promuevan el comercio justo o fomenten la economía circular.
¿Qué productos financieros sostenibles puedes contratar?
1. Tarjetas sostenibles
Algunas entidades también han empezado a ofrecer tarjetas bancarias fabricadas con materiales reciclados o biodegradables, como alternativa a las tradicionales de PVC. Pero la sostenibilidad no se queda solo en el plástico. Estas tarjetas suelen ir acompañadas de compromisos éticos por parte de la entidad, como:
- Neutralidad en carbono en sus operaciones
- Compensación de emisiones por cada transacción
- Aportaciones automáticas a proyectos sociales o medioambientales
2. Hipotecas verdes
Algunas entidades ofrecen condiciones preferentes para hipotecas destinadas a viviendas eficientes o rehabilitaciones sostenibles. Son préstamos que premian la inversión en inmuebles con menor consumo energético.
Además del impacto ambiental, este tipo de viviendas suelen generar un ahorro en suministros a medio plazo.
3. Fondos de inversión con criterios ESG (Factores Ambientales, Sociales y de Gobernanza)
Son fondos que invierten en empresas que cumplen con estándares ambientales, sociales y de gobernanza. Por ejemplo, compañías que:
- Reducen sus emisiones contaminantes
- Garantizan condiciones laborales justas
- Promueven la igualdad y la diversidad
“Existe la idea de que invertir de forma sostenible implica perder rentabilidad, pero los datos dicen lo contrario. Los fondos ESG han igualado o superado a muchos fondos tradicionales sin asumir mayor volatilidad ni riesgo” apunta Pablo Vega, experto del comparador financiero de Roams.
4. Planes de pensiones sostenibles
Al igual que los fondos, algunos planes de pensiones invierten sólo en activos responsables. Es una forma de planificar tu jubilación mientras contribuyes a causas alineadas con tus valores.
Muchos bancos y gestoras ya indican claramente qué planes siguen criterios ESG.
5. Bonos verdes o sociales
Aunque más habituales entre inversores institucionales, también existen opciones para particulares. Los bonos verdes financian proyectos medioambientales (energía renovable, transporte limpio, eficiencia energética…), mientras que los bonos sociales apoyan iniciativas en educación, salud o vivienda asequible.
Suelen tener rentabilidades similares a los bonos tradicionales, con menor exposición a riesgos reputacionales.
¿Cómo identificar si un producto financiero es realmente sostenible?
El interés por lo verde ha hecho que algunas ofertas se promocionen como sostenibles sin cumplir realmente con esos estándares. Para evitar este comportamiento conocido como greenwashing:
- Consulta los criterios ESG aplicados y su metodología
- Busca información pública, informes de sostenibilidad o ranking de Morningstar Sustainability (sistema de calificación con una escala que evalúa el grado en que los fondos de inversión y las empresas gestionan sus riesgos y oportunidades ambientales, sociales y de gobernanza)
- Verifica si el producto está clasificado como artículo 8 o 9 según la regulación europea
También puedes optar por una banca más responsable
Más allá de los productos concretos, también puedes elegir operar con entidades que aplican políticas éticas en la gestión de su actividad: desde la concesión de créditos hasta la política de inversiones o la transparencia con sus clientes.
Las finanzas sostenibles no son solo una opción ética, también pueden ser una decisión inteligente desde el punto de vista financiero. Invertir de forma responsable, elegir productos alineados con los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible, Pacto Mundial ONU) o apoyar proyectos con impacto positivo es cada vez más accesible para los pequeños ahorradores.