¿Sabías que cada año se generan 2,6 toneladas de basura tecnológica y que las previsiones apuntan a que serán 82 millones de residuos de este tipo en 2030? ¿O que la ONU ha instado a tomar medidas ante el peligro que suponen estos residuos para la salud y para el medio ambiente? Sí, la tecnología forma parte de nuestras vidas pero, incluso sin renunciar a ella, podemos reducir nuestra huella ecológica y, además, ahorrar. Frente al consumismo desaforado, cada vez son más quienes encuentran el equilibrio en los productos reacondicionados, una alternativa más económica además de ideal para quienes prefieren consumir de forma más consciente.
Pero ¿qué es un producto reacondicionado? O dicho de otro modo, realmente, ¿qué significa reacondicionado? No se trata solo de encontrar una ganga, sino de entender que hay productos que, aun habiendo pasado por otras manos o por una puesta a punto, pueden ofrecer una experiencia prácticamente idéntica a la de un artículo recién salido de su caja original.
¿Qué significa reacondicionado?
Antes de entrar a conocer todos los detalles, es importante tener claro el punto de partida, esto es, qué significa reacondicionado. Este tipo de productos son, por lo general, artículos que han sido revisados a conciencia. Es decir, no solo han sido reparados si era necesario y puestos de nuevo a la venta, sino que han pasado por un proceso de control técnico exhaustivo. La clave está en que no se trata de un producto de segunda mano sin más, sino de uno que ha sido sometido a pruebas específicas para garantizar que funciona correctamente.
En algunos casos, saber que es un producto reacondicionado puede despertar dudas. Pero lo cierto es que, en muchas ocasiones el origen de estos productos está en devoluciones o, sencillamente, son artículos de exposición o con pequeños defectos estéticos que no afectan a su funcionamiento. Además, tras su análisis (y reparación cuando es necesario) suelen incluir una garantía que, si bien puede variar según el vendedor, lo habitual es que cubra varios meses como ocurre con cualquier otro producto.
Tipos de productos reacondicionados
Encontrar un móvil, una tablet o un portátil que es reacondicionado es algo de lo más habitual. De hecho, los dispositivos electrónicos son los más populares cuando nos preguntamos qué significa reacondicionado. Al tratarse de artículos que se cambian con frecuencia -o como dicen los expertos, tienen ciclos de renovación muy rápidos-, es habitual que lleguen al mercado reacondicionado modelos recientes a precios más que interesantes. Pero más allá de la tecnología, también hay una oferta cada vez más amplia de electrodomésticos reacondicionados. Aspiradoras, frigoríficos, robots de cocina, cafeteras… Si se puede analizar, reparar y chequear el resultado suele ser un aparato plenamente funcional, con un precio por debajo del original pero que ofrece las mismas prestaciones.
Algunos vendedores distinguen incluso entre productos reacondicionados excelentes, muy buenos o buenos para dar aún más pistas sobre el estado del aparato en cuestión. Si cuenta con el embalaje original o no, si tiene pequeños arañazos o desperfectos, si sus funcionalidades están o no intactas… Si te preguntas qué es un producto reacondicionado solo tienes que tener claro que es un artículo que ha pasado por un proceso de revisión profesional que lo deja listo para ser utilizado con total normalidad. Al final, el proceso de reacondicionamiento no busca otra cosa que garantizar que el comprador recibe un producto fiable, aunque no sea completamente nuevo.
Ventajas e inconvenientes de un producto reacondicionado
Ahora que ya tienes claro qué significa reacondicionado el siguiente paso es saber que el atractivo principal de este tipo de productos es el ahorro. Un vistazo rápido a cualquier catálogo online te permitirá comprobar que la diferencia de precio con respecto a los nuevos puede ser notable, especialmente si se trata de tecnología. ¿Vas a renovar tu móvil, un portátil, quizás tu patinete electrónico? Los productos reacondicionados te permiten acceder a modelos de gama alta a un precio más accesible, incluso, si tienes que pedir un préstamo para hacerte con ellos.
No obstante, más allá del ahorro hay otras ventajas interesantes que conectan directamente con la creciente conciencia medioambiental. Comprar reacondicionado contribuye a reducir residuos y a alargar la vida útil de productos que todavía tienen mucho que ofrecer. Además, también permite acceder a artículos que quizá, de otro modo, no podrías encontrar nuevos en el mercado, como modelos descatalogados pero muy valorados.
Eso sí, tampoco está de más tener en cuenta algunos matices. La apariencia del producto en cuestión, esto es, el capítulo estético puede variar según el grado de reacondicionamiento, y aunque el funcionamiento esté garantizado, puede haber pequeñas marcas o señales de uso. Además, la disponibilidad de unidades suele ser limitada, por lo que no siempre es posible elegir exactamente el modelo, color o configuración que sí ofrecen los productos nuevos. Aun así, para muchas personas estos detalles son irrelevantes frente a la oportunidad de ahorrar consiguiendo un buen producto a un precio más razonable.