Bankinter

Moratorias Covid-19 de Préstamos al Consumo

Lamentamos
profundamente esta
situación.

No es un buen momento y somos conscientes de las difíciles situaciones que esta crisis está provocando.

Queremos ofrecerte todos los mecanismos a nuestro alcance para facilitarte la solicitud y la gestión de las medidas que se han puesto en marcha para paliar esta circunstancia.

Globo terraqueo
La moratoria de préstamos o créditos no hipotecarios pretende servir de alivio a aquellas personas que, siendo titulares de cualquier préstamo o crédito no hipotecario vigente en el momento de la publicación del Real Decreto-ley 11/2020 de 31 de marzo de 2020, se encuentren en una situación de vulnerabilidad económica derivada de la crisis del COVID-19. Asimismo, los fiadores o avalistas a los afectados por la suspensión de las obligaciones derivadas de los contratos de préstamo o crédito no hipotecarios, podrán exigir que el acreedor agote el patrimonio del deudor principal antes de reclamarles la deuda garantizada, aun cuando en el contrato hubieran renunciado expresamente al beneficio de exclusión.
Estos son los supuestos de vulnerabilidad económica contemplados como consecuencia de la emergencia sanitaria ocasionada por el COVID-19.

  1. Que el titular del préstamo pase a estar en situación de desempleo o, en el caso de ser empresario profesional, sufra una caída sustancial de sus ingresos o de sus ventas, una caída que deberá ser de, al menos, el 40%.

  2. Que el conjunto de los ingresos de los miembros de la unidad familiar (compuesta por el deudor, su cónyuge no separado legalmente o pareja de hecho inscrita, hijos, incluyendo los vinculados por una relación de tutela, guarda o acogimiento con independencia de su edad, que residan en la vivienda) no supere, en el mes anterior a la solicitud de la moratoria y con carácter general, 3 veces el IPREM1 mensual. Dicho límite se incrementará según estos dos supuestos:

    • Por cada hijo a cargo de la unidad familiar se incrementará en 0,1 veces el IPREM (0,15 veces si la unidad familiar es monoparental).

    • Por cada persona mayor de 65 años miembro de la unidad familiar se incrementará 0,1 veces el IPREM.

  3. En el caso de que alguno de los miembros de la unidad familiar tenga declarada una discapacidad igual o superior al 33%, situación de dependencia o una enfermedad que le incapacite acreditadamente de forma permanente para realizar una actividad laboral, el límite será de 4 veces el IPREM, sin perjuicio de los incrementos acumulados por hijo a cargo.

  4. En el caso de que titular del préstamo sea una persona con parálisis cerebral, con enfermedad mental, o con discapacidad intelectual con un grado de discapacidad reconocido igual o superior al 33%, persona con discapacidad física o sensorial con un grado de discapacidad reconocida igual o superior al 65%, así como en los casos de enfermedad grave que incapacite, acreditadamente, a la persona o a su cuidador, para realizar una actividad laboral, el límite será de 5 veces el IPREM.

  5. Que la cuota hipotecaria más los gastos y suministros básicos de la vivienda habitual de la unidad familiar (importe del coste de los suministros de electricidad, gas, gasoil para calefacción, agua corriente, telecomunicación fija y móvil y las contribuciones a la comunidad de propietarios), resulte superior o igual al 35% de los ingresos netos que perciba el conjunto de los miembros de la unidad familiar.

  6. Que, a consecuencia de la emergencia sanitaria, la unidad familiar haya sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas en términos de esfuerzo de acceso a la vivienda, esto es, cuando el esfuerzo que represente la carga hipotecaria sobre la renta familiar se haya multiplicado por al menos 1,3.

  7. Cuando el beneficiario no tuviera contratado un préstamo hipotecario y, sin embargo, tuviera que hacer frente al pago periódico, o bien de una renta por alquiler de su vivienda habitual, o bien de cualquier tipo de financiación sin garantía hipotecaria frente a una entidad financiera, o a ambas simultáneamente, se sustituirá el importe de la cuota hipotecaria por la suma total de dichos importes, incluyendo la renta por alquiler aunque sea objeto de moratoria conforme, a efectos de los cálculos referidos en los apartados 3 y 4. Asimismo, a efectos del cálculo de la carga hipotecaria, se utilizará la suma total de dichos importes. Si el potencial beneficiario tuviera que hacer frente a un único préstamo sin garantía hipotecaria y no tuviera que hacer frente al pago periódico de una renta por alquiler de su vivienda habitual, se tendrá en cuenta sólo dicho préstamo sin garantía hipotecaria a los efectos anteriores.
En el caso de cumplir con los requisitos y acceder a la moratoria, esta supondrá la suspensión de la obligación de pago de las tres siguientes cuotas mensuales del préstamo. Las cuotas suspendidas no se deben liquidar una vez finalizada la suspensión, sino que todos los pagos futuros se pospondrán lo que haya durado la suspensión.
Una vez realizada la solicitud acompañada con la documentación requerida para acreditar la situación de vulnerabilidad económica, se procederá, con efectos desde ese momento, a la suspensión automática de la obligación de pago (capital e intereses) de las tres siguientes cuotas mensuales del préstamo o crédito sin garantía hipotecaria. La fecha del vencimiento acordada en el contrato se ampliará, como consecuencia de la suspensión, por el tiempo de duración de esta y sin modificación alguna del resto de las condiciones pactadas. Este plazo de tres meses podría ampliarse por acuerdo del Consejo de Ministros.

Asimismo, la aplicación de la suspensión no requerirá de un nuevo acuerdo entre las partes ni novación contractual alguna. No obstante, y en el supuesto de que las partes acordasen una novación, como consecuencia de la modificación del clausulado del contrato en aspectos distintos, incorporarán, además de aquellos otros aspectos que las partes pacten, la suspensión de las obligaciones contractuales impuestas por el Real Decreto-ley.
Si cumples los requisitos legales, podrás solicitar la moratoria en el pago de tu préstamo o crédito sin garantía hipotecaria hasta un mes después del fin de la vigencia del estado de alarma.

Pasos para realizar la solicitud:

Recopilar y rellenar la documentación a presentar a Bankinter Consumer Finance:

  1. Toda la documentación descrita en el apartado: “Documentación acreditativa”.

  2. Formulario de solicitud de la moratoria y Modelo de declaración responsable, que puedes descargar desde este enlace.

  3. Una vez tengas toda esta documentación preparada, deberás remitirla por correo electrónico a la dirección de mail moratoria.consumo@bankinterconsumerfinance.com.

Tras realizar la solicitud y presentar la documentación requerida, Bankinter Consumer Finance procederá a comprobar que toda la documentación es correcta. A partir de ese momento comenzará el plazo de estudio de su solicitud. Recibirás respuesta en un plazo máximo de 15 días.
Los supuestos de situación de vulnerabilidad descritos anteriormente, deberán ser acreditados mediante la presentación de los siguientes documentos:

  1. En el caso de situación legal de desempleo, mediante certificado expedido por la entidad gestora de las prestaciones, en el que figure la cuantía mensual percibida en concepto de prestaciones o subsidios por desempleo.

  2. En el caso de cese de actividad de los trabajadores por cuenta propia, mediante certificado expedido por la Agencia Estatal de la Administración Tributaria o, en su caso, por el órgano competente de la Comunidad Autónoma, sobre la base de la declaración de cese de actividad declarada por el interesado.

  3. Número de personas que habitan la vivienda:

    • Libro de familia o documento acreditativo de pareja de hecho.

    • Certificado de empadronamiento relativo a todas las personas empadronadas en la vivienda, con referencia al momento de la presentación de los documentos creditativos y a los seis meses anteriores.

    • Declaración de discapacidad, de dependencia o de incapacidad permanente para realizar una actividad laboral.

  4. Titularidad de los bienes:

    • Nota simple del servicio de índices del Registro de la Propiedad de todos los miembros de la unidad familiar.

    • Escrituras de compraventa de la vivienda habitual, vivienda afecta a actividad económica de profesional o empresario o vivienda alquilada y de concesión del préstamo con garantía hipotecaria.

  5. Declaración responsable firmada por el deudor o deudores relativa al cumplimiento de los requisitos exigidos para considerarse sin recursos económicos suficientes.

  6. Además de lo anterior, en el caso de que el solicitante de la moratoria no sea titular de un préstamo hipotecario pero tenga hacer frente al pago periódico de una renta por alquiler de su vivienda habitual o de cualquier tipo de financiación sin garantía hipotecaria frente a una entidad financiera, o de todas ellas simultáneamente, deberá aportar:

    • Contrato de alquiler de su vivienda habitual y/o

    • Los contratos de financiación sin garantía hipotecaria suscritos con entidades financieras.

Por último, según dispone el Real Decreto-ley, si no pudieses aportar alguno de los documentos requeridos anteriormente, podrás sustituirlo mediante una declaración responsable que incluya la justificación expresa de los motivos, relacionados con las consecuencias de la crisis del COVID-19, que te impiden tal aportación. Recuerda que, tras la finalización del estado de alarma y sus prórrogas, dispondrás del plazo de un mes para la aportación de los documentos que no hubieses facilitado.
En todos los contratos de crédito o préstamo garantizados con hipoteca inmobiliaria, así como los préstamos y créditos de financiación sin garantía hipotecaria, en los que el titular deudor se encuentre entre los supuestos de vulnerabilidad económica y acredite que se encuentra en dicha circunstancia, no se permitirá la aplicación de interés de demora durante el período de vigencia de la moratoria.

Esta inaplicabilidad de intereses de demora no tendrá efecto sobre deudores o contratos no susceptibles de acogerse a la moratoria, por tanto, distintos de los regulados en el Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias y el Real Decreto-ley 11/2020, de 31 de marzo, de medidas urgentes complementarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19.
El titular que se hubiera beneficiado de la moratoria -de la deuda hipotecaria y /o de la derivada de préstamos o créditos de financiación sin garantía hipotecaria-, sin reunir los requisitos previstos para ello, será responsable de los daños y perjuicios que se hayan podido producir, así como de todos los gastos generados por la aplicación de estas medidas de flexibilización, sin perjuicio de las responsabilidades de otro orden a que la conducta del deudor pudiera dar lugar.

El importe de los daños, perjuicios y gastos no puede resultar inferior al beneficio indebidamente obtenido por el deudor por la aplicación del Real Decreto-ley 8/2020, de 17 de marzo, de medidas urgentes extraordinarias y Real Decreto-ley 11/2020 de 31 de marzo, de medidas urgentes complementarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19.

También incurrirá en responsabilidad el deudor que, voluntaria y deliberadamente, busque situarse o mantenerse en los supuestos de vulnerabilidad económica con la finalidad de obtener la aplicación de estas medidas, correspondiendo la acreditación de esta circunstancia a la entidad con la que tuviere concertado el préstamo o crédito.

Con nuestro simulador saldrás de dudas: averigua, de forma sencilla, si puedes acceder a las moratorias legales.

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Información de interés

1. IPREM es el indicador público de renta de efectos múltiples, un índice de referencia empleado en España para la concesión de ayudas, subvenciones y subsidios de desempleo. En el año 2004, el IPREM sustituyó al salario mínimo interprofesional como referencia en este tipo de ayudas.